Noticias

Noticias

La obra de periodismo performático de ADRA continúa recorriendo e informando sobre el patrocinio comunitario

“Diario de viaje al final de las sombras” sigue recorriendo el país para mostrar que experimenta una persona que se ve forzada a abandonar su hogar por amenazas contra su vida. El sábado 13 de julio el equipo formado por ADRA Argentina y Angular presentaron la obra de periodismo performático en San Justo frente a más de 130 personas.

Como ya lo viene haciendo en otros lugares, el periodista Migue Roth relató su experiencia y compartió entrevistas que pudo realizar a algunos de los protagonistas del conflicto en Siria. Personas desplazadas hasta campamentos de refugiados le contaron lo que pasaron al escapar del Estado Islámico o de las distintas milicias y grupos armados y Roth intenta hacer entender al público las sensaciones de una guerra que lleva más de 8 años.

Tras la presentación performática, Magdalena Rodríguez, responsable del programa de patrocinio comunitario de ADRA, presentó la propuesta de la agencia humanitaria para hacer frente a este tipo de conflictos. Junto a la Red Argentina de Apoyo al Patrocinio Comunitario de Personas Refugiadas, ACNUR, OIM, el gobierno Argentino y otras organizaciones de la sociedad civil, ADRA difunde el programa Siria. Se trata de un programa de visado humanitario que ofrece a miles de refugiados la posibilidad de reasentarse en Argentina y comenzar una nueva vida.

Como varios de los entrevistados de la obra le comentaron a Roth, “Un campamento de refugiados no es un hogar”. “Salir de aquí es nuestro futuro”, le comentó Kasim. En este momento, el 35% de la población del Líbano son refugiados Sirios. Pero para salir de allí necesitan ser recibidos en otro lugar. Un lugar donde tengas la posibilidad de recomenzar en paz.

El director de ADRA Argentina, Luis Panessi, también estuvo presente para apoyar la presentación del proyecto. Explicó que uno de los factores determinantes en el éxito de esta propuesto es la inserción cultural, social y económica de las familias que intentan el reasentamiento.

Después de las presentaciones, varios de los presentes se acercaron al equipo de ADRA con preguntas, con comentarios y con impresiones del evento. “Me sentí impactado desde el principio. Es una realidad que en el mejor de los casos se ve en un noticiero en dos minutos sin lograr impactar ni trascender. Saber que podemos hacer algo, aportar nuestro granito de arena, es lo que más me gustó”, dijo Matías. Juan Carlos, de 80 años, comentó el orgullo que siente de ver organizaciones de la sociedad civil argentina que encaran “esta hermosa aventura de amor, al trabajar por los demás”. 

 

“Sabía que no iba a pasar nada, pero me sentí como una refugiada. La puesta en escena me transportó a lo que viven las personas refugiadas. Ver que a partir de eso surgió un proyecto tan organizado y planificado me animó a patrocinar y me gustaría invitar a más personas”, comentó Mariana, que asistió acompañada de su madre. Su madre, a diferencia, opinó que le pareció fuerte para las personas mayores.