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“El agua es un derecho de todos los seres humanos”

“Hay muchas enfermedades por el agua”, dijo Romina Sanchez Agüero mientras servía de su termo de agua helada un tereré que condensaba del calor del mediodía en el norte de Formosa. “Yo estuve 2 semanas sintiéndome mal, y mi nietita estuvo con vómitos. Pero acá en las casillas hay muchas historias”, contó.

Las casillas son las viviendas temporales de las familias evacuadas de los barrios alcanzados por el agua. Son estructuras de madera, rodeadas por chapas, lonas y telas que funcionan al mismo tiempo de paredes y puertas. En la plaza Maradona se instalaron casillas para 40 familias del barrio llamado El Porteño Sur, en honor al río que corre cerca de sus casas y hoy las atraviesa.

Las historias que cuenta Romina, de dificultades que pasan los vecinos por la contaminación que la crecida trajo al agua que beben todos los días, son muchas. “Hay una chica a la que la doctora le prohibió el agua que tenemos acá”, interrumpió su hija. “Ni para tomar ni para bañarse. Le dijo que es mala”.

En una inundación, el problema no es solamente el agua que entra en las casas. El agua es un bien esencial para los seres vivos. Nuestros cuerpo está formado mayormente por agua y necesitamos agua para vivir, pero también la usamos para higienizarnos, para cocinar, para lavar, para mucho más de lo que somos conscientes. En una inundación, cuando el agua sube, alcanza las redes más precarias que llegan a canillas en las calles y las escuelas, en las plazas y en muchas casas. El acceso a agua potable se hace difícil.

Por eso ADRA Argentina, preparó un kit de higiene y potabilización de agua para entregar a las familias inundadas. Con el apoyo de empresas como Procter & Gamble, Makro, Vital, Multienvase y Distribuidora Del Plata, socios estratégicos de ADRA en esta emergencia, se prepararon 500 kits con elementos de higiene personal acorde a las normas esfera de trabajo humanitario, junto a los elementos necesarios para transformar el agua turbia del río en una agua traslúcida, limpia y sana para el consumo humano.

Voluntarios de la Iglesia Adventista de Clorinda trabajaron en el armado de los 500 kits a partir de los elementos transportados por Andreani y Daniel Miraballes. “Me pareció muy organizado el sistema. Yo participé del armado y estuve en la distribución de los primero 80 kits. Todas las familias recibieron su ticket y con eso fueron a la charla y pudieron llevarse su kit. Creo que va justo con la necesidad que tiene la gente, es completo. Y los noté contentos cuando se iban”, relató una de las voluntarias, Marina Paredes.

Valeria Sotelo tiene su casa en el barrio El Porteño sur. Ella, su esposo, sus tres hijos, su hermana que se mudó del sur hace 4 meses con sus 4 hijas mujeres están desde hace casi un mes en una de las primeras casillas en la plaza. En el frente improvisado de la casilla tienen un tanque de agua grande, donde almacenan lo que la municipalidad reparte con un camión cisterna una vez a la semana. Pero esa agua no les gusta. “Tiene sabor al metal de la chancha”, cuenta su hija mayor. “Esto nos sirve muchísimo”, agradeció Valeria cuando vió todo lo que había dentro del kit. “Para mí, está completo, no le falta nada. Lo que más necesitamos es agua, por que no tenemos suficiente agua potable”.

La Coordinadora de la Gestión Integral del Riesgo de Desastres de ADRA Argentina, la ingeniera María José Amigo, explicó que “Las personas nos agradecen por el kit y en realidad el derecho al agua es para todos los seres humanos”.