Noticias

Noticias

ADRA Argentina responde a la inundación en Clorinda, Formosa.

“Todo el barrio está bajo agua”, dijo el jefe de escuadrón de Gendarmería, Cristian Ariel Robles, “por eso están todos los vecinos acá, en las casillas. Se conocen y se van ayudando un poco entre todos”. Para él, el cambio climático es el culpable de esta y las últimas inundaciones en diferentes provincias del norte argentino. Asegura que “cada vez llueve más”. Y no está muy lejos de lo que opinan expertos en el tema. El director del Instituto de Investigación del Suelo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), asegura que en “zonas donde caen alrededor de 1200 milímetros en un año, llovieron 500 milímetros en 15 días”.

Hoy sus hogares están bajo el agua. Son vecinos de los kilómetros del acceso a Puerto Pilcomayo, familias de los barrios aledaños al río El Porteño, personas que debieron abandonar sus casas en distintas zonas de la ciudad de Clorinda, mientras veían como el agua subía. “Hace 22 días que estamos acá. Vimos el agua venir y creció rápido. Llovió mucho, y en menos de un día tapó todo”, dijo Angelito, que construyó su casilla en el kilómetro 7 del acceso al cruce de balsas con destino a Paraguay. Y como él, cientos de familias construyeron casillas de madera y lonas en el terreno alto, a los lados de la ruta, donde pueden poner a salvo del agua algunas de sus cosas que alcanzaron a salvar de la crecida. Y allí esperan hasta que baje el agua, mientras sus casas están invadidas por un visitante frío que ya no es un extraño.

En el puesto al final del acceso, montan guardia 3 prefectos. Uno de ellos, el de más experiencia, Fernando Martínez, recuerda que solamente pasaron 4 meses, desde que esas mismas familias habían vuelto a sus hogares tras una inundación similar. “Hasta bajar el agua y limpiar sus casas, las familias no vuelven. Pueden quedarse hasta 2 meses acá”.

Los reportes oficiales ubicaron el nivel máximo del Río Paraguay en 7,56 metros el 19 de abril. Para la medición del 21 de abril, el nivel había bajado a 7,34. Técnicamente se había estacionado. Pero Martínez fue optimista, dijo que “ahora no hay alerta de tormenta y creemos que va a seguir bajando a razón de 1 centímetro por hora”.

ADRA Argentina realizó una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades para conocer la situación. El director nacional de Programa, Elián Giaccarini observó que las familias evacuadas reciben un abastecimiento semanal de agua a través de 5 camiones cisterna. “La mayoría de las familias cuentan con tambores de entre 100 y 1000 litros para recibir el agua. Pero la almacenan sin tapas, ni canillas. En muchas ocasiones el agua está sucia o con óxido o basura”.

A partir de ese análisis, se activó el plan nacional de respuesta a la emergencia. ADRA desplazó a su equipo nacional de respuesta a emergencias y desastres y envió kits de higiene y potabilización de agua. Cada kit contiene materiales básicos de higiene personal además de los elementos necesarios para potabilizar agua junto con 156 sobres potabilizadores de Procter & Gamble.

Un grupo de voluntarias de la Iglesia Adventista de la ciudad de Clorinda se reunió para ensamblar los kits y dejarlos preparados para, tras un relevamiento y una explicación y demostración de uso del kit, entregarlos a las familias afectadas por la inundación. La explicación y demostración es necesaria para que cada beneficiario pueda dar un uso adecuado a los elementos entregados y aprovechar al máximo su potencial, además de aprender sobre la necesidad de hábitos de higiene en caso de desastres naturales.

La ingeniera María José Amigo, Coordinadora de la Gestión Integral del Riesgo de Desastres de ADRA Argentina lidera el operativo desde el terreno, donde se reunió con varias de las familias afectadas para conocer su situación, sus preocupaciones y necesidades en el momento que están pasando. Además identificó los puntos estratégicos para dar cita a los vecinos en los distintos sectores de auto evacuados y así poder informarles sobre el kit y su uso, para luego distribuirlos.